Quince días en agosto
Cada vez que me preguntan qué voy a ser de mayor, tooodo se complica. Según los mayores, hay que hacerse adulto para entenderlo todo; pero yo miro a la gente en la calle y nooo veo que sean felices. Sólo nosotros, sólo los niños, disfrutamos de la vida. Es como si al cumplir los 18 toooodo el mundo perdiera la cabeza. Todo son caras largas, gruñidos, y malas noticias. Según la televisión hay que ponerse desodorante, comprarse el coche más rápido del mercado, un par de operaciones de estética y con esto tienes que estar loco para no ser feliz! pero para eso hace falta dinero y los adultos hacen lo que sea por el dinero. Fíjate, que si único objetivo… que si todo el año conseguir dinero y más dinero… total, día tras día trabajando… Y yo me pregunto: ¿y para qué? Para conseguir al final del año quince días? Quince tristes días de vacaciones! quince días de donde te vas muy lejos para olvidar el resto de los días que pasas trabajando, quince días para no perder un segundo con muchas prisas, muchas prisas… quince días en Agosto, quince días en la playa, quince días como borregos, borregos que traen al mundo borreguitos que a su vez tendrán que trabajar el resto de su vida a cambio de los quince días. Yo no quiero ser nada de mayor. Pensándolo bien, yo no quiero crecer, sinceramente ni si quiera quiero ser mayor. Me quedo con Peter Pan, con los inmaduros, con la fantasía, con la reflexión, con la VIDA. Así que no me vuelvan a preguntar qué quiero ser de mayor.
Segismundo (2148-2187)
| Es verdad; pues reprimamos esta fiera condición, esta furia, esta ambición, por si alguna vez soñamos. Y sí haremos, pues estamos en mundo tan singular, que el vivir sólo es soñar; y la experiencia me enseña, que el hombre que vive, sueña lo que es, hasta despertar. Sueña el rey que es rey, y vive con este engaño mandando, disponiendo y gobernando; y este aplauso, que recibe prestado, en el viento escribe y en cenizas le convierte la muerte (¡desdicha fuerte!): ¡que hay quien intente reinar viendo que ha de despertar en el sueño de la muerte! | Sueña el rico en su riqueza, que más cuidados le ofrece; sueña el pobre que padece su miseria y su pobreza; sueña el que a medrar empieza, sueña el que afana y pretende, sueña el que agravia y ofende, y en el mundo, en conclusión, todos sueñan lo que son, aunque ninguno lo entiende. Yo sueño que estoy aquí, destas prisiones cargado; y soñé que en otro estado más lisonjero me vi ¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son. |
Calderón de la Barca
Rostro de mi tierra
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Tengo una soledad tengo una soledad sin un temblor de más estoy lleno de sombras mis huéspedes concurren pero el rostro de vos como víveres las paredes se van ya mi rostro de vos y es una soledad |
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Benedetti
Amantes
Muchas personas tienen un amante y otras quisieran tenerlo. Y también están las que no lo tienen, y son generalmente estas últimas las que van a psicólogos, como Jorge Bucay, a contarles que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los más diversos dolores. Cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada más que para subsistir y que no saben en qué ocupar su tiempo libre.
Son a éstas últimas a quienes hay que decirles que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan ES UN AMANTE!
Un amante es: "Lo que nos apasiona". Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también quien, a veces, no nos deja dormir. Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido. A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos, es literatura, música, deporte, trabajo (cuando es vocacional)… lo encontramos en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby… En fin, es "alguien" o "algo" que nos pone de "novio con la vida" y nos aparta del triste destino de durar.
¿Y que es durar? – Durar es tener miedo a vivir. Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frio, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia. Durar, es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana.
Por favor no te empeñes en durar, búscate un amante, sé tu también un amante y un protagonista… de la vida".

margaryta_@
